viernes, 18 de abril de 2014

Carta de amor desde la Francia Ocupada, 14 de octubre de 1940


- La carta de amor de la 2ª Guerra Mundial -


Estimados amigos,

     Como bien ya sabéis me había tomado unas pequeñas vacaciones de mi blog debido a mis estudios en la Universidad de Oxford. He regresado, dado que ahora estoy en el tiempo de descanso entre una asignatura y otra, para retomar el Blog con nuevos cambios y mejoras que voy a ir introduciendo, especialmente en contenido, y sorpresas que os iré desvelando poco a poco.

     Como ya sabéis soy coleccionista de Militaria y ya he dedicado varias entradas en mi blog a mi colección como el post especial REALIZADO EN NAVIDAD CON UNA DE LAS JOYAS DE MI COLECCIÓN.

     Pues bien. Hace algunos años adquirí un lote de varias cartas de la 2ª Guerra Mundial, de las cuales ando traduciendo algunas de ellas. Hubo una de ellas que me llamó poderosamente la atención y era, nada más y nada menos que una carta de amor de un soldado alemán llamado Emil a su querida esposa "Ella". El soldado parece que llegaba tarde para coger el tren que le llevaría a una Francia ya ocupada por los alemanes y a su nuevo destino, por lo que cogió, quizás sin autorización la bicicleta de su mujer. El soldado no pudo esperar más a su esposa en el anden, y le entregó la bicicleta a varios operarios ferroviarios, y el motivo de la carta es básicamente el "que ha pasado con la bicicleta".

     Francia 14 de octubre 1940

Mi amor,

Ayer por la tarde llegué a mi nuevo hogar, cansado y cargado de sueño. Me fui a la cama de inmediato y dormí como una rata hasta 6:30,  cuando escuché de nuevo la voz de mi Sargento:  "¡Levántate!". Querida Ella, con gusto habría dado la vuelta y dormido otra vez, pero tuve que levantarme, sin piedad. Es por eso que te estoy escribiendo ahora al mediodía.

- Una vieja bicicleta -

Sobre todo , mi querida Ella, ¿qué pasa con la bicicleta? ¿La tienes? Querida Ella, apenas pude esperar mucho más para que llegara el tren, no podía esperar más, hubiera preferido esperarte hasta que tú, mi amor, hubieras estado allí. Por lo tanto dejé la bicicleta a dos trabajadores del ferrocarril que estaban allí, y les dije que mi esposa la recogería muy pronto. Les dije que cuando mi mujer llegara le dieran la bicicleta. Les dije que vestías de negro, que tenías el pelo del mismo color y que medías  alrededor  de 1,55 m de altura.

Me aseguraron que la bicicleta llegaría a manos seguras. Que pasó mí amor,  ¿qué le pasó a la  bicicleta? Querido Ella, si no conseguiste recuperar la bicicleta, por favor pregunta  en la estafeta de la estación de tren  quien  trabajaba por la noche, entre las tres y media y cuatro estaba trabajando y pide los nombres de los trabajadores ferroviarios. Uno de ellos debe tener la bici. De lo contrario, quéjate y seguro que entregarán la bicicleta inmediatamente. Sin embargo, no creo que la bici esté en malas manos y espero que ya tengas.

- Un soldado alemán desconocido, ¿quizás Emil? -

Querida Ella, te ruego que por favor me confirmes que ya tienes la bicicleta, porque de lo contrario no me quedaré tranquilo. Te debería haber esperado, y así esto no habría sucedido . Sin embargo, es algo que ya no puedo cambiar.

Querida Ella, debido a que preparé todo muy rápido olvidé mi cepillo de zapatos y el betún , mi peine y la linterna. Te ruego que me envíes estas cosas por favor, sabes que las necesito y que son necesarias.

Querida Ella, también recibí una carta en la que me decías que habías vuelto de vacaciones. Dentro había una foto tuya en la que estás con Frank.  Estás maravillosa en la foto.  […]

Querida Ella,  dejo ya de escribir y te envío muchos saludos y muchos, muchos besos y también me gustaría volver a saber de ti lo antes posible.

Tu Emil

P. D.: Espero poder estar de nuevo en casa y recibir tu cálida bienvenida y volver a besarte.

P.  D.: Querida Ella, me olvidé también mi encendedor en casa,  así que por favor  envíamelo junto con las otras cosas .

     Esa era la vida diaria de un soldado alemán. No hay gloría en la guerra, sino congoja por los detalles más simples. El soldado escribe a su esposa, sintiéndose culpable porque no la pudo esperar el tiempo suficiente para devolverle la única bicicleta de la que disponía el matrimonio. Culpable, porque se encuentra a miles de kilómetros de casa y no pudo entregar al amor de su vida su bicicleta. Culpable, por participar en una guerra en la que seguramente él no quería participar, como cientos de miles de alemanes. Quizás la guerra acabó para Emil en el Frente del Este, quizás defiendo Normandía de los alemanes o quizás en tierras italianas, o incluso quizás defendiendo Berlín... no lo sabemos. Lo que sí sabemos es que hubo miles de soldados alemanes que no pudieron regresar con sus familias, y que fueron enterrados por toda Europa en lápidas sin nombre... eso los más afortunados.

- Lápida de soldado desconocido -

     Quizás Ella consiguiera recuperar la bicicleta y escribir a su preocupado esposo que ya respiró aliviado al saber que al fin la bicicleta estaba en manos de su querida esposa. Lo único que espero es que la guerra acabará bien para los dos y los dos se reencontraran y dieran muchos paseos en bicicleta en la Alemania de la post-guerra, pero desafortunadamente nunca lo sabremos. Sirvan estas líneas de recuerdo a todos los soldados que pudieron descansar junto a sus esposas al finalizar ese conflicto tan cruel llamado Segunda Guerra Mundial.


José A. Márquez Periano.

domingo, 16 de marzo de 2014

Héroes Tanquistas: Pietro Bruno



Hola amigos,

     Hoy recuerdo la historia de Pietro Bruno, uno de los héroes blindados italianos de la 2ª Guerra Mundial. Poco o nada podrás encontrar sobre él en internet. Aquí os dejo el texto casi íntegro que podréis encontrar en mi OBRA HÉROES BLINDADOS DE LA 2ª GUERRA MUNDIAL, donde hablo de una gran cantidad de héroes de guerra, también de Pietro Bruno.

     Recordaos también que aún podéis apoyar mi próximo proyecto sobre héroes de Guerra de la Primera Guerra Mundial  LEYENDAS DE LA POUR LE MÉRITE, libro que no podrá ser publicado sino es con vuestra ayuda. La mejor forma de recordar a los héroes alemanes de la Primera Guerra Mundial en la obra más importante sobre los héroes alemanes de la GRAN GUERRA en español.

      Sin más, aquí os dejo la vida, obra y milagros de Pietro Bruno.

Bruno, Pietro. Hay una gran cantidad de héroes de guerra que tienen un pasado completamente desconocido. En muchas ocasiones se debe a la destrucción de los archivos militares durante la guerra, o a que ha pasado demasiado tiempo, o porque hubo historiadores que no tomaron nota debida de los acontecimientos o que sencillamente no son recordados por la situación política de su país. Qué más da el motivo. Lo único cierto es que este problema se repite constantemente a lo largo y ancho del mundo.
Bruno es el mejor ejemplo de ello. No sabemos nada de su vida, ni tan siquiera su fecha de nacimiento, el lugar donde nació, la profesión de sus padres. Nada. Es como muchos héroes anónimos de la Historia, brillan en una única ocasión y su brillo nos deslumbra desde las brumas de tiempos pasados como el residuo de una supernova de hace millones de años. Debió de ser muy brillante, pero solamente los astrónomos pueden tener un atisbo de cómo fue en realidad. Eso es lo que nos ocurre a los historiadores con los héroes de guerra. 

Sabemos que Bruno era oficial tanquista, además del líder de pelotón con el rango de teniente, por lo que su edad debería rondar de los 21 a 25 años de edad aproximadamente en el momento en el que combatió con su unidad en África en los compases finales de su vida, pero no adelantemos acontecimientos aún. 
Su pequeña unidad pertenecía al 10º Batallón de Tanques medios 13/40, y dicha unidad fue constituida el 20 de diciembre de 1940. Debido a que Bruno era líder de pelotón muy seguramente formaba parte de su unidad desde prácticamente sus inicios. ¿Procedía de la academia de oficiales o era un oficial reciclado de otras ramas del ejército italiano? No lo sabemos. 

Lo que si tenemos confirmado es que el 16 de mayo de 1941 el 10º Batallón fue trasladado a la ciudad de Novara para mejorar la experiencia de los integrantes de la unidad en misiones en terreno montañoso. El entrenamiento terminaría en menos de un mes, hasta el 13 de julio de 1941. Este tiempo también sirvió para crear un espíritu de hermanos de armas entre los integrantes de la unidad, espíritu de hermandad que sería vital para acometer las duras pruebas a las que la unidad se vería sometida en la guerra de África. 

El 16 de julio de 1941 la unidad se trasladó hacia la ciudad italiana de San Leonardo di Campagna donde la unidad se incorporaría al Regimiento 133º, formando así parte de la División Littorio Cisterna.

Entre octubre y noviembre de 1941 la División al completo realizaría diversos ejercicios nocturnos. Finalmente, el entrenamiento llegaba a su fin. El 14 de diciembre de ese mismo año, la unidad se ponía en marcha rumbo a África desde el puerto napolitano de Brindisi. 

El 13 de enero de 1942, el batallón llegó a la ciudad de Castelbenito, en Libia, poniendo por fin pie en el continente negro. Después de algunas escaramuzas con los británicos la unidad fue equipada con los nuevos tanques M14/41. Hay que recordar que el M14/41 fue considerado por los italianos como un tanque medio, a pesar de pesar solamente 13 toneladas, aunque estaba bien armado con un cañón principal de 46 milímetros y su principal ventaja era su motor diésel de bajo consumo. El principal problema fue que esta era la “última pieza de tecnología” tanquista de los italianos, modelo que estaba completamente obsoleto con respecto a los tanques más avanzado del resto de países beligerantes. 

El asunto es que al recibir este nuevo tanque, el Batallón acorazado pasaría a llamarse 10º Batallón Medio Acorazado 14/41. El 21 de abril de 1942, el batallón fue asignado al 132º Regimiento y fue enviado, por fin, al teatro de operaciones y combates. El 5 de mayo, el batallón estaba en Leptis Magna y el día 25 de mayo de 1942, el batallón está listo para el combate. En ese momento, la unidad se componía de 24 oficiales, 465 suboficiales y soldados, además de 51 tanques 14/41, y 15 vehículos de diversa categoría. El 26 de mayo la unidad se puso en marcha sin parar durante la tarde de ese día, además de continuar su desplazamiento por la noche. El objetivo de esta maniobra era que las dos compañías de tanques estuvieran disponibles para el X Cuerpo de Ejército que se encontraba en combate con los británicos. Por lo tanto, el apoyo de la infantería y los tanques era fundamental. Gracias a la rápida maniobra y acción de los tanquistas, los dos cansados regimientos pudieron reunirse con el resto del batallón en la ciudad de Bir Hacheim en la madrugada del 27 de mayo. 

A pesar de que las tropas habían realizado una larga macha, los batallones 8º y 9º atacaron las defensas enemigas de la zona y el 7º batallón tuvo que ayudar a cerrar las brechas dejadas por el avance de las otras dos unidades. El 7º Batallón se toparía con un campo de minas y una tenaz resistencia del enemigo por lo que sufrió graves pérdidas, llegando incluso a perder al Comandante de la 7ª Compañía y al Oficial del Primer Pelotón. En esta primera toma de fuego contra los británicos los italianos sufrieron directamente el terror de la guerra: 3 muertos, 2 heridos, 42 desaparecidos y 15 vehículos perdidos.

El avance hacia la fortaleza enemiga del 10º Batallón continuó con un nuevo ataque a media tarde, pero el fuego de la artillería y los bombardeos aéreos hicieron prácticamente cualquier movimiento.  20 horas después de inicio de esta batalla, el batallón avanzó con los restos del 8º y 9º Batallón, llegando por fin a Bir El Harmat, una posición a unos doce kilómetros al noroeste de Bir Hakeim. ¿Y dónde está Bir Hakeim? Pues se trataba de un minúsculo oasis en medio del desierto de Libia, en el cual se construyó un fortín turco que estaba abandonado. 

¿Qué se encontrarían las fuerzas italo-germanas en Bir-El Harmat? Allí les aguardaban en improvisadas defensas construidas en menos solamente 20 días a 400 voluntarios de la brigada judía bajo las órdenes del Mayor Liebmann. La unidad había sido asignada a la defensa de este lugar en medio de la nada a principios de mayo de 1942. La unidad no tenía armamento pesado o equipo antiaéreo. Lo único que pudieron hacer fue crear varios campos de minas alrededor de sus defensas para evitar el ser rodeados por las fuerzas enemigas, pero los alemanes e italianos rodearon dicha posición, en el mismo momento en el que también era asediada la posición inglesa de Bir Hakeim al norte. 

La unidad rodeó junto con otros batallones italianos la posición defensiva británica el 28 de mayo de 1942, dando inició a los combates para eliminar la resistencia enemiga. A pesar de bombardeos por parte de los Stukas y de varios ataques coordinados, los británicos aguantaron, causando pérdidas a los italianos gracias a los campos de minas. El informe de la unidad de Pietro Bruno indica que se perdieron varios vehículos este día por fuego de artillería enemiga… ¡cuando sabemos perfectamente que los 400 hombres sitiados no disponían de ningún armamento pesado! Todas las bajas se debieron a la mala planificación italiana del ataque y también por no haber podido realizar una exploración inicial del terreno en busca de campos de minas. 

El 29 de mano, el Batallón es movilizado a unos 5 kilómetros de Bir el Tamar, en un punto llamado Hagiag Es Sidra, donde se reunieron con el 8º Regimiento de Infantería por orden expresa de Erwin Rommel. Lanzaron una nueva ofensiva, apoyados en esta ocasión por varias unidades de artillería alemana, consiguiendo que los británicos se retiraran, por fin, dos kilómetros pero las fuerzas italianas serían rechazadas de nuevo. Se realizarían nuevas contraofensivas, aunque de nuevo las escasas fuerzas aliadas pudieron detener a los italianos.

En los días siguientes los italianos permanecieron sin apenas actividad, salvo algunos intentos aislados de pequeñas unidades blindadas inglesas que intentaron romper desde fuera el asedio a la posición sitiada, pero la situación se mantuvo estable hasta el 4 de junio de 1942 gracias a la 21ª División Panzer, la División Italiana Trieste y otras unidades auxiliares. 

Durante la noche del 4 de junio, el 10º Regimiento de Bruno y el 5º Batallón se enfrentaron a una contraofensiva compuesta de infantería y tanques enemigos, aunque los británicos se retiraron con graves pérdidas. En estas acometidas los italianos solamente perderían 3 tanques. En los días siguientes los británicos golpearon con artillería las posiciones italianas. 

El 10 de junio se acaba la resistencia de Bir Hacheim y los italianos inician, junto a sus aliados ingleses, la persecución de las dispersas tropas británicas. De aquellos 400 judíos el 75% ha perecido contra los italianos, oponiendo una tenaz resistencia que no pudieron vencer. La retirada aliada no se debió al empuje de las tropas del Eje, sino porque los pocos defensores que aún quedaban en pie recibieron la orden de retirarse. Esta minúscula unidad que había sido una espina clavada en la bota de Rommel consiguió retrasar el avance del Zorro del Desierto y de la unidad de Pietro Bruno durante 10 días, tiempo fundamental que sirvió a los británicos para fortalecerse en posiciones más retrasadas del frente. 

Esta victoria sobre los británicos y otros ataques contra algunas unidades dispersas sirvió para tomar la ciudad de Tobruk el 21 de junio de 194. Bruno y sus compañeros celebraron con vítores tan importante victoria.  Pero la celebración de la victoria iba a durar bien poco, pues la guerra aún distaba mucho de haber acabado, dado que el principal objetivo de las fuerzas del Eje era la toma de Egipto. A las 7 de la mañana del día siguiente, las unidades italio-germanas se pusieron de nuevo en movimiento, consiguiendo llegar a las 22.00 horas de aquel día a la frontera egipcia. Los italianos tendrían tiempo de descansar durante todo un día, después de la extenuante marcha del día anterior. El día 24 se ponen de nuevo en marcha, cruzando la frontera egipcia. Durante los días siguientes recibirían fuego de artillería y bombardeos aliados. Algunos carros se perdieron, pero la pérdida más importante fue la muerte del general E. Belsasar. 

El 2 de julio, después de los rápidos avances de los días previos, los británicos por fin oponen fuerte resistencia, y todas las maniobras se ven retrasadas debido a la falta de suministros. El 3 de julio las fuerzas del Eje son detenidas cerca de El Qattara24 . Ese día, la unidad hace su recuento de pérdidas: 24 muertos, 122 entre heridos y desaparecidos y 46 tanques destruidos hasta el momento.  

En los siguientes meses los italianos no consiguen avanzar y son hostigados por bombardeos aliados, aunque las pérdidas son mínimas. 

El 23 de octubre, con las tropas italianas ya en posiciones más retrasadas, pues perdieron gran cantidad del territorio ganado a los británicos, llegan 3 nuevos oficiales de reemplazo. Son las seis de la tarde y hace un calor insoportable, incluso para ser 23 de octubre. El desierto no perdona. Con una garganta reseca, con el sudor recorriendo todo su cuerpo, el Teniente Pietro Bruno se incorpora como oficial de refuerzo en la unidad en la que pasaría a la Historia. 

El bautismo de fuego de Pietro Bruno se producía instantes después, concretamente a las 21.40 horas, cuando el estruendo de los cañones ingleses rompía la noche. Los soldados corrieron para buscar cobertura y Bruno salvaría milagrosamente la vida al sobrevivir al impacto de varios obuses cerca de su cobertura. El novato teniente ya había aprendido la lección, la muerte podía sorprendente en cualquier esquina del campo de batalla, incluso 2 horas después de iniciar tu carrera militar en el frente. Pero Bruno sobreviviría para poder guerrear contra los británicos. A pesar de que el Batallón estuvo en estado de alerta durante aquel día y los días siguientes los italianos no volverían a moverse de sus posiciones hasta el día 2 de noviembre, tiempo que Bruno aprovechó para confraternizar con sus nuevos compañeros, y especialmente con su dotación de su carro blindado. Aunque no lo sabemos con certeza es muy probable que la tripulación del carro asignado a Pietro fueran veteranos de las fuerzas originarias que había tomado Tobruk y que habían perdido a su oficial al mando en uno de los muchos habituales raids británicos, pues el Diario de Campaña de la División comenta en sus páginas pérdidas de oficiales con bastante regularidad.

15:00 horas de aquel 2 de noviembre. Un sol abrasador sobre el desierto de Libia.  El batallón italiano compuesto por 16 oficiales (uno de ellos el protagonista de estas líneas), 49 suboficiales y 207 soldados,  que cuentan con 37 tanques M14/41, 22 camiones y 3 motocicletas, se pone en marcha. El convoy se pone en movimiento, llegado a la mañana del día siguiente a Deir Abu Marakiz, es decir, los italianos volvían a ceder terreno a los británicos.

Este movimiento también fue parte de la preparación de una ofensiva contra los británicos, dado que el 4 de noviembre, con fin de poder avanzar hacia el lado suroeste de las líneas británicas, el batallón se preparó para el ataque entre una zona cerca de la ciudad de Deir El Murra  donde, organizada en formación de combate, se dirigió al sur hacia Tel el Aqqir, mientras la División Littorio y la 15ª División Panzer convergían desde el norte, pero la violenta reacción británica forzaría a la retirada de las tropas del Eje en la que pasaría a ser llamada la Segunda Batalla del Alamein. 
A las 05.45 de la mañana, aparecieron en el horizonte recortados por el sol emergente del desierto, las siluetas de una gran cantidad de enemigos blindados desde el noreste. Los británicos comenzaron a presionar el flanco izquierdo italiano, a la vez que caía sobre estos una gran cantidad de fuego de artillería. Los italianos, sin saber que hacer reciben una llamada por radio a las 07.30: 

«¡Órdenes! ¡Resistir hasta el final!
¡Viva el duce! ¡Viva Italia!»

Mientras solamente algunos vehículos reciben estas órdenes, dado que hay que recordar que no todos los vehículos blindados italianos tenían radio, unos 250 vehículos blindados enemigos y más una docena de piezas de artillería autopropulsada llegan a las posiciones italianas. A las 8.00 de la mañana la artillería enemiga vuelve a hacer acto de presencia castigando a las ya debilitadas fuerzas italianas. Ya a las 09.00 de la mañana la situación es prácticamente insostenible, dado que solamente algunas unidades italianas pueden hacer frente a los Sherman. Las escasas unidades que aún  quedan en pie reciben, por fin, la orden de retirarse un kilómetro al sudoeste de la posición que aún, fanáticamente, defendían. 

Tal y como indica el Diario de Campaña del Décimo Batallón es cuando la figura de Pietro Bruno hizo acto de aparición. Durante la lucha constante contra los Sherman británicos su tanque había sido impactado, pero aún estaba operativo. La manga de su camisa estaba cubierta por la sangre reseca que le manaba por una herida en el hombro izquierdo. Se levanta con su único brazo sano sobre la torreta de su vehículo blindado para ver las caras de los tripulantes de los pocos tanques italianos que aún quedan disponibles. Se le había asignado defender aquella posición para que el resto de los miembros de su unidad que se encontraban en retirada pudieran hacerlo y así sobrevivir a la embestida enemiga.  No sabemos que palabras pronunció pero fueron lo suficientemente para que sus compañeros continuaran la lucha, pero debió de ser breve, debido al fuego intenso y a los tanques enemigos que les estaban atacando en ese momento, aunque suponemos que fue algo así:

«¡Nuestros compañeros dependen de nosotros!
¡Debemos defenderles a toda costa!
¡Por Italia y por la División Ariete!
¡Al ataque camaradas!»

Efectivamente, las escasas fuerzas en lugar de retirarse aún más cargaron a la voz del Teniente. Voz que se vio apagada por las explosiones, disparos y tanques en movimientos por todas partes. Los escasos carros blindados italianos se lanzaron en una desesperada carga que sorprendió a las numerosas fuerzas británicas. Los primeros impactos consiguieron destruir los tanques de la vanguardia enemiga. Los ingleses tardaron algunos minutos en coordinarse para tratar de detener a los rápidos tanques italianos.

El tanque de Bruno conseguía poner fuera de combate a uno, dos enemigos… ¡parecía que podían incluso obligar a las fuerzas enemigas a retirarse! Pero poco a poco la poderosa superioridad numérica y mejor calidad de los Shermans aliados comenzó a ser palpable en el campo de batalla. 

Tras las pérdidas iniciales los británicos comenzaron a responder el fuego con fuego. Un proyectil cayó cerca del tanque de Bruno, y la metralla le hirió de nuevo, en esta ocasión en la frente pero no lo mató. 
En lugar de retirarse, ordenó continuar hacia el centro de la formación enemiga. Los británicos giraron sus torretas hacia aquel solitario tanque y abrieron fuego. Tras uno o dos impactos el tanque comenzó a arder, matando a todos sus tripulantes, incluyendo a Pietro Bruno. 

A las 11.30 los británicos reanudaron su ataque contra las posiciones italianas, obligando a las fuerzas italianas a retirarse aún más. A las 14.00 horas, solamente quedaban operativos 12 tanques del 10º Batallón. A esa hora, se les ordena retirarse 600 metros para tratar de contactar con el 9º Batallón, pero ya es tarde. 
En esas nueve largas horas de combate el orgulloso batallón es solamente una sombra de lo que era con la pérdida de 22 tanques con sus respectivas dotaciones. 

La retirada continúa para intentar enlazar el 9º con el 10º Batallón y cuando este llegó a producirse, de aquellos 12 tanques solamente quedan 6. Segundos después se unió a tan exiguo grupo 2 artillerías autopropulsadas del 5º Batallón, todo lo que queda del mismo. A las 15.30 es emitido el siguiente mensaje de la División Ariete al Estado Mayor alemán: 

«Tanques enemigos han hecho irrupción al sur de la Ariete, con lo que la Ariete 
ha quedado rodeada. Se encuentra a unos cinco kilómetros al nordeste de Bir el Abd. 
Los tanques de la Ariete combaten.»

El sacrifició de Bruno y sus compañeros de poco sirvió, dado que en torno a las doce de la noche del 4 de noviembre solamente quedaban disponibles 5 tanques. Las escasas unidades al mando del capitán Ezio Cereda fueron rodeadas por una columna británica y las últimos tanques del orgulloso 10º Batallón hincaron la rodilla ante los aliados. Era la última batalla para la unidad, tal y como lo fue horas antes para Pietro Bruno. Era el 5 de noviembre de 1942. 20 oficiales, 365 suboficiales y soldados  caidos en combate, además de la pérdida de 51 carros de combate durante la ofensiva británica. 

Aquel grito y discurso enfervorecido que animó a las unidades italianas a seguir combatiendo, (además de su sacrificio para tratar de salvar a sus compatriotas) sería recompensado con la Medalla de Oro al Valor Militar a título póstumo, la condecoración más importante del ejército italiano. En la mención de la concesión de la Medalla de Oro al Valor Militar de Pietro Bruno podemos leer lo siguiente:

«El comandante de Pelotón M. 14/41 Pietro Bruno, confirió a las tripulaciones carristas el espíritu para alcanzar la victoria a través del sacrificio. En reconocimiento a su ofensiva, atacado por numerosos tanques enemigos, no rechazó combatir a pesar de su escaso número contra una cantidad abrumadora superior de enemigos el día anterior [...]. A pesar de estar herido, fomentó el espíritu de lucha gracias a su serenidad y fuerte ardor combativo. Elegido por su valentia se le asignó la protección del batallón al que pertencia. [...] Consciente y orgulloso de la complicada misión que se le había conferido, despreciando el riesgo desde lo alto de su torreta instó a sus camaradas y tripulación a continuar luchando duramente.  A pesar de la dureza del fuego enemigo persistieron en su decisión de atacar al enemigo, al cual le infringieron graves perdidas al verse sorprendidos por tal audacia.  Herido de nuevo en la cara a causa de la metralla se mantuvo en su puesto luchando en aquella acción desesperada. Su vehículo blindado fue impactado, y tuvo un glorosio final envuelto en fuego cuando su carro se incendio, muriendo así este grandioso joven lleno de generosidad y audacia. 
Bir el Abs (A. S.), 3-4 de noviembre de 1942

El impresionante sacrificio de la División Ariete y de una gran cantidad de tanques y soldados sería recordado por los alemanes con suma gratitud, en especial por el máximo responsable de las tropas del Eje en África, Erwin Rommel. Sirvan estas últimas palabras con aquellos que lucharon codo a codo con los alemanes y que la Historia ha olvidado. Es cierto que defendian una causa equivocada, pero hay que reconocer el extremo valor que mostraron las fuerzas italianas durante aquell contienda, y que es el mejor resumen de la corta y fulgurante vida de Pietro Bruno:

«Con la División Ariete perdimos a nuestros más antiguos camaradas italianos, 
de los que, es justicia obligada el reconocerlo, nos dieron siempre más 
de lo que podían dar con su escaso armamento.»

sábado, 8 de marzo de 2014

Participación en el PodCast "Guerras y Batallas"

Estimados amigos,

     Es un placer anunciar que desde hace un tiempo vengo participando en el Podcast "Héroes y Batallas" y parece que la relación con este programa va a ser indefinida, al menos por el momento, y siempre que el dueño del mismo, el señor Karl Egas, lo considere oportuno.

     Hemos tenido una buena simbiosis, tanto que ya hemos grabado dos programas que comparto con vosotros en el blog. Como bien ya sabréis estoy preparando también un PodCast Propio llamado "Blizkcast", que por el momento está en espera a que los colaboradores confirmen su participación.

   Aquí les dejo en enlace al Primer PodCast dedicado a la Batalla de las Ardenas:

 

  BATALLA DE LAS ARDENAS

  El segundo programa en el que participé estuvo dedicado a la Guerra Aérea y a los pilotos de la Primera Guerra Mundial, especialmente en el Barón Rojo.


  ASES DEL AIRE IGM

    Ya para finalizar os quiero recordar que aún está disponible mi nuevo LIBRO "LEYENDAS DE LA POUR LE MÉRITE" en formato Crowdfunding, libro que NO APARECERÁ PUBLICADO SIN VUESTRA AYUDA. Si os habéis leido este blog y os ha gustado, así como mis decenas de publicaciones, video-blogs, videos os ruego vuestro apoyo en este proyecto que me permitirá seguir durante un tiempo en el mundo de la divulgación militar.

     COLABORA EN EL PROYECTO LEYENDAS DE LA POUR LE MERITÉ PINCHANDO AQUÍ.

     CON 99 APORTACIONES MÁS EL PROYECTO PODRÁ SALIR ADELANTE

viernes, 7 de febrero de 2014

Crowdfunding: Leyendas de la Pour Le Mérite



 


Estimados amigos,

Os presento mi nuevo proyecto: Leyendas de la Pour le Mérite, y espero que lo apoyéis dado que será un proyecto que no voy a publicar con ninguna editorial. ¡Hazte con un ejemplar de mi próximo libro a través del Crowdfunding porque no tendrás otra forma de conseguirlo!

¿Una edición especial?

Efectivamente, será una edición en cartoné con guía de lectura de edición limitada y numerada firmada por los autores, con material inédito que no sera editado en ningún otro libro, dado que este trabajo no será vuelto a publicar nunca más.

El libro, de más de 700 páginas de extensión recogerá más de 100 biografías, además de una excelente traducción con más de 100 notas al pie de la biografía escrita por Manfred von Ritchoffen, el famoso Baron Rojo, cuando aún estaba con vida. Una excelente y cuidada traducción directamente del alemán.  Además el libro incluye un pliego con decenas de fotos del Barón Rojo.

Además incluirá un especial con la vida de Otto von der Linde en exclusiva, gracias a la gran cantidad de material entregado por los familiares y parientes de este extraordinario héroe de guerra.

Celebra el Centenario de la Primera Guerra Mundial con esta obra especial que solamente recibirán aquellos que apoyen este proyecto.



martes, 4 de febrero de 2014

Maestros de Maestros: Juan Antonio Cebrian y su Rosa de los Vientos

Saludos amigos,

     Hoy quiero hablar de mi pasión por la Historia en si misma. La Historia siempre me ha gustado, es algo que siempre sabía, pero la verdadera pasión por la misma se la debo a dos personas. Una de ellas fue mis profesores de Instituto, que al grito de: <¡Alemania pagará!>, y golpeando la mesa, explicaba como Alemania era humillada en el Tratado de Versailles durante la Primera Guerra Mundial.

      Aquel profesor fue el que encendió en mi los fuegos gemelos de la curiosidad, y la radio y el Programa de la Rosa de los Vientos de Juan Antonio Cebrian hicieron el resto.  Sus "Pasajes de la Historia" se convirtieron en mis acompañantes de cabecera para las largas noches de estudio universitarias y finalmente haría lo que me impulsará a estudiar Historia y acabar siendo un historiador (¿reconocido?) y escribir algunos ensayos, en mayor o menor medida.

El mítico Juan Antonio Cebrian.


      A pesar de los años, a pesar de que Juan Antonio Cebrian ya no se encuentra entre nosotros físicamente, sus "Pasajes de la Historia" y su Programa aún permanecen. Puede que él ya no esté pero el legado dejado por el mismo es impresionante. ¿Cuantos oyentes del programa habrán estudiado Historia? Sin duda unos cuantos, y yo, soy uno de ellos... ¡y hasta he escrito libros y todo!

      También tuve el placer de conocer a la mayor cantidad de integrantes del Programa gracias a que con el paso del tiempo tuve ocasión de hacer amistad con Raúl "Shogun" Sinovas, caballero con el que gracias a Dios mantengo una buena y sana amistad pese a los años transcurridos. 

- El día de la mítica tertulia con los integrantes de la Rosa de los Vientos -

       Otra de las personas que también tuve el placer de conocer fue Carlos Canales. Compartí con él varias horas de intensa charla histórica. Yo me considero culto, pero... ¿os habéis sentido estúpidos alguna vez al lado de una persona que sabe mil veces más que vosotros? Así me sentí yo al lado de este extraordinario caballero. Aquellas horas me marcaron profundamente y me llevé una extraordinaria impresión y admiración, admiración que hoy día se mantiene y crece con el tiempo. Si la memoria no me falla tengo que decir que me llenó de admiración saber que se leyó mis dos primeras publicaciones (o mi primera publicación, hace ya años y no lo recuerdo bien)... ¡y croe que hasta le gustaron!

         Hoy como ves, no hablo de un héroe de guerra al uso, pero hablo del héroe radiofónico y de su programa que hizo posible en mayor parte que yo fuera la voz para recordar a todos los héroes de guerra olvidados. Juan Antonio ya no está entre nosotros, pero su voz sigue resonando.

Fuerza y Honor Rosaventeros.

lunes, 3 de febrero de 2014

Héroes Inusuales IV: El sargento Stubby, el héroe más condecorado de la Gran Guerra

Estimados amigos,

     Continuamos con el Blog de Héroes de guerra volviendo a recordar una de las secciones más divertidas y curiosas, la de héroes inusuales. Hoy hablamos del Sargento Stubby, el héroe "animal" más condecorado de la Gran Guerra. 

El Sargento Stubby


     Stubby es un héroe de guerra nacido entre 1916 y 1917. De sangre noble, hay que recordar que Stubby era un Pit Bull de pura raza, se le podía encontrar en el Campus de la Universidad de Yale (donde muy pronto realizaré un curso, por cierto) entrenando a mi temprana edad con varios soldados en las colinas verdes donde los ociosos universitarios norteamericanos tomaban el sol.

Otra famosa imagen de este héroe inusual.


      Stubby era compañero del cabo Robert Conroy, por lo que por decirlo de alguna forma, estaba bajo su mando, aunque eso cambiaría a lo largo de la guerra. Como Stubby y los de su especie no podían participar en la guerra, el cabo lo escondió en el barco de tropa. Pero un perro tan impresionante como Stubby no podía pasar desapercibido por lo que muy pronto fue encontrado por un oficial superior, pero no pudo expulsarlo, dado que Stubby le saludó formalmente por lo que este, impresionado, le permitió permanecer a bordo. ¡Stubby ya era oficialmente un soldado norteamericano en la Gran Guerra!

     Atubby sirvió con la 26ª División, en el 102º Regimiento de Infantería. Sirvió en el frente durante 18 meses, participando en cuatro ofensivas y en 17 batallas. Su bautismo de fuego tuvo lugar el 5 de febrero de 1918, combatiendo con fuego intenso durante un mes de combate. En abril de 1918 resultó herido por granada en una de sus patas. Fue enviado a la retaguardia para recuperarse de sus heridas, donde fue el consuelo de una gran cantidad de soldados heridos. Obviamente, como buen soldado, al recuperarse de sus heridas regresó al frente. 

Aprendió a saber cuando su trinchera era atacada por gas y a avisar de dicho peligro a sus camaradas, además de localizar a heridos en tierra de nadie, incluso bajo el fuego de artillería más intenso donde cualquier grito de auxilio era inaudible. Capturó a un espía alemán él solo y más adelante, varias mujeres agradecidas por su ayuda le confeccionaron su famoso "uniforme" donde se colgaría todas las medallas y honores que adquirió a lo largo de la guerra. Al finalizar la guerra, había sido ascendido a "sargento".  
     
     Sería condecorado con la siguientes condecoraciones:

- 3 barras de servicio en combate.
- Parche de la División YD Yankee.
- Medalla francesa de la Batalla de Verdún.
- Medalla de la convención de la Legión Americana.
- Medalla de los veteranos de la Primera Guerra Mundial.
- Medalla de guerra francesa.
- Medalla de la campaña de St. Mihiel.
- Corazón púrpura.
- Medalla de la campaña de Chateau Thierry.
- Otros honores y condecoraciones diversas.
El Sargento Stubby siendo condecorado por el general Pershing.


Retirado de la vida militar, ya convertido en celebridad, solía ir al frente de los desfiles militares a lo largo y ancho de todo el país. Conocería a varios presidentes norteamericanos y acabaría como mascota del equipo de Georgetown de fútbol americano. 

Este extraordinario héroe murió el 4 de abril de 1926, habiendo gozado de una buena vida. Fue enterrado con todos los honores militares acorde a su rango y condecoraciones.

Lápida de este impresionantes héroe de guerra



domingo, 2 de febrero de 2014

- Mega Récord de Visitas y noticias sobre Otto von der Linde -

Saludos amigos,

     Este pequeño blog vuelve a estar de enhorabuena, porque hemos pulverizado el récord anteriormente establecido en visitas mensuales. Durante el mes de enero de 2014 hemos batido el número de visitas en un mes: más de 7.000 visitas. ¡Y todo gracias a vosotros! Desde aquí, en mi retiro en algún lugar apartado de la vieja Europa quisiera daros las gracias de corazón, dado que sin vosotros no hubiera sido posible.

      ¡Y eso que he estado casi dos semanas sin actualizar nada! Espero en Febrero actualizar prácticamente todos los días con información muy especial sobre la Primera Guerra Mundial principalmente. También, quisiera comentar que este blog está de enhorabuena por una importante e impresionante primicia.

      El autor de este blog ha conseguido encontrar al hijo y nieto de uno de los héroes de guerra más impresionantes y fabulosos de la Segunda Guerra Mundial: Otto von der Linde. Pero eso no es todo. Sus familiares me han remitido algunas fotografías inéditas de tan importante héroe, además de un libro con las Memorias del hijo de Otto von der Linde, que detalla con pelos y señales una gran multitud de información de este héroe alemán ganador de la Pour le Mérite durante la Primera Guerra Mundial.

Portada con las memorias de Jost von der Linde, hijo de Otto von der Linde

Firma del libro de Jost von der Linde con una importante dedicatoria al autor de este blog.

      Por si esto fuera poco el caballero, que ya tiene una edad muy avanzada, ha tenido la amabilidad de escribir diversas anotaciones en el libro, haciendo del mismo una obra de valor incalculable. Una impresionante obra que me ayudará a escribir la biografía más importante, larga y completa de este extraordinario joven oficial alemán, tanto durante la Primera Guerra Mundial, como la Segunda Guerra Mundial, como oficial de las Waffen-SS, además de una vida cargada de anécdotas. ¿Sabíais que tiene varias anécdotas relacionadas con la División Azul?