miércoles, 13 de abril de 2011

R. Nininger Junior, Alexander


R. Nininger Jr., Alexander, Sandy, nació en Gainsville, Georgia en el año 1918, siendo sus padres Emily Myrtle (Craig) Willard y Alexander R. Nininger Senior. Creció en el seno de una familia acaudalada, dado que su padre era propietario de un cine en la localidad de Lake Worth (Florida), un negocio muy floreciente por aquellos años. Sandy coleccionó durante su juventud los billetes de las películas que se estrenaron en el cine de su padre.


En un viaje a Nueva York con sus padres, siendo aún un niño, vio a un grupo de cadetes con sus brillantes uniformes marchar, tal vez por algún evento militar o alguna celebración importante como el 4 de julio. Aquello le impresionó tanto que decidió que sería militar el día de mañana.
Su apelativo de "Sandy" se debía a que tenía el pelo rubio-rojizo, y esa palabra designa a dicho color en inglés. También desde pequeño, el joven Alexander hablaba francés con fluidez, y además le gustaba escribir poesía en secreto. Nada más terminar sus estudios en el instituto siente la vocación de las armas, por lo que decide emprender la carrera militar en la Academia de oficiales de West Point, el centro de enseñanza para oficiales más famoso y prestigioso de Estados Unidos. Se graduó muy posiblemente en mayo de 1941, habiendo alcanzado el rango de Segundo Teniente durante su formación.

Gracias a los recuerdos de su sobrino, podemos reconstruir parte de su vida posterior antes de marcharse en noviembre de ese año a las Filipinas. Tras conseguir un permiso de varios meses, estuvo con sus familiares más cercanos, y visitó a parte de su familia en Canadá. Tras disfrutar de ese breve permiso con sus familiares, marchó a las Filipinas en noviembre de ese mismo año, donde pasaría a formar parte del 57º Regimiento de Infantería de la unidad conocida como Philippine Scouts.


De hecho, Nininger comenzó a colaborar con las defensas porque Sandy llegó a las Filipinas con el último contingente de tropas americanas antes del asalto japonés a la región que ocurriría el 8 de diciembre de 1941. Este dato lo conocemos gracías al Coronel Olson, el cual reside hoy en día en San Antonio.

Después de que los japoneses lanzaran su asalto sobre Baatan, Nininger decidió unirse voluntariamente a otra compañía porque aún no había entrado en combate. Tal era el ímpetu del joven oficial que no desea esperar un segundo más para entrar en acción.

Su nueva unidad marchó contra los japoneses en las cercanías de Abucay. Quedaban pocos días para su cumpleaños, aunque la verdad es que en ese mismo momento estaba más pendiente de los hombres que comandaba que de futuras celebraciones. Comandado una unidad de la Compañía K de su mismo regimiento, su pequeño grupo de hombres fue atacado por tropas enemigas abrumadoramente superiores en efectivos y en potencia de fuego.

Aparecían francotiradores japoneses en los árboles y en los foxholes11 comenzaron a disparar desde todas partes a su unidad. Los americanos lanzaron un contraataque que fue fácilmente repelido por los japoneses mientras estos continuaban mermando a las tropas norteamericanas. Sus hombres estaban completamente rodeados y si no se hacia algo rápidamente todos resultarían muertos. Sin pensarlo dos veces, el Segundo Teniente Nininger se abalanzó contra una posición enemiga cargado con su rifle y granadas. Al llegar al primer fuerte enemigo lanzó varias granadas y destruyó algunos foxholes antes de continuar a la siguiente posición. Herido de bala, continuó avanzando, y una vez más resultó herido. Alcanzó su nuevo objetivo, y de nuevo volvió a destruir la fortificación japonesa tras un duro combate cuerpo a cuerpo contra varios soldados.

A pesar de sus heridas, continuó su ataque contra una tercera posición lanzando granadas, a la vez que era herido una vez más en el mismo momento en el que tres enemigos se lanzaban contra él: dos soldados japoneses y un oficial con su katana desenvainada.

Los estadounidenses tuvieron que replegarse, dejando allí al joven oficial. Cuando las tropas aliadas regresaron tras pacificar y controlar la zona, encontraron el cuerpo sin vida de Nininger que estaba en el suelo a una distancia bastante considerable de las antiguas líneas americanas, pues había avanzado totalmente solo, sin cobertura de ningún tipo contra las fortificaciones niponas.

Al lado del cadáver encontraron los cuerpos inertes de dos soldados japoneses y el cuerpo sin vida del oficial japonés… y a su lado, una katana que antaño blandía orgulloso el difunto oficial del sol naciente que ahora era guardada en la mochila de un soldado americano.

Nininger fue condecorado póstumamente con la Medalla de Honor del Congreso por su valerosa acción. Aunque fue gravemente herido en tres ocasiones y pese a soportar un terrible fuego enemigo, avanzó y destruyó varios grupos de foxholes, abatió a una cantidad indeterminada de francotiradores y eliminó tres posiciones fortificadas.

De esta forma Nininger pasaría a la historia como el primer norteamericano del U.S. Army en recibir la Medalla de Honor durante la Segunda Guerra Mundial.

Biografía recogida en el libro CABALLEROS DE LA MEDALLA DEL HONOR.
Nota: Las biografías aquí recogidas son un resumen de las aparecidas en el libro citado.

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