viernes, 19 de abril de 2013

Héroes olvidados

Por motivos de salud ayer tuve que retirarme pronto a casa a causa de una infección. Estaba totalmente hundido dentro de mi cama mientras  mi pareja me repetía una y otra vez que quería salir debido al buen clima que hacía. Buen clima en París es que no esté lloviendo y que haga más de 10 grados...

Finalmente, tras tomar de nuevo más pastillas y tras calmarse momentáneamente la inflamación y el dolor le dí mi consentimiento, siempre y cuando volvieramos a casa corriendo al hogar en caso de que el dolor apareciera de nuevo. Versailles tiene unas vistas maravillosas y una inmensa cantidad de parques, por lo que es facil encontrar un lugar en el que poder caminar y pasear.

Tras varios minutos rodeando nuestro vecindario, unas puertas abiertas llamaron mi atención. Como no, me acerqué y al mirar a través de ellas mi corazón se quedó congelado: un cementerio militar. No podía creerlo. Veía cientos de cruces blancas dispersadas por el paisaje, y justo delante de ellas... las tipicas cruces de los cementerios militares alemanes... héroes de los dos bandos que ahora dormían el descanso de los justos unos cerca de otros...


Soldados y oficiales alemanes muertos entre julio y agosto de 1944, ante el avance imparable de los norteamericanos, muy seguramente eran parte del contingente alemán destinado en Versailles. Entre los caidos, algún piloto, un artillero, varios tenientes, un capitán e incluso algun miembro de las Waffen-SS...




Aqui no acabó la sorpresa, pues no muy lejos encontramos caídos de la Primera Guerra Mundial, en un monumento dedicado a los soldados y oficiales franceses muertos en las operaciones más importantes de la gran desconocida Gran Guerra. Marne, Sedan,  Verdun, e incluso soldados oficiales muertos en Siria, seguramente hijos de gente muy adinerada, porque en otro caso es difícil entender como un cadáver haya recorrido tan enorme distancia en aquella época, dado que como los lectores sabrán es bien sabido que los soldados y oficiales caidos suelen ser enterrados en el cementerio más cercano, eso si tienen la suerte de que su cuerpo no acabe en una fosa común sin lápida ni nombre alguno.

Lápidas antiguas a punto de cumplir su primer centenario, con edades comprendidas entre los 19 y 22. Dudo mucho que hoy los jovenes de nuestra época se vean disparando para sobrevivir en un campo de batalla con chavales que aún no saben lo que significa la palabra "vivir". Fotos sobre las lápidas, ya borradas por el tiempo y la intemperie, y rodeadas de laurales y emotivos elementos militares...


Y finalmente, al lado de estos, oficiales y soldados británicos, pilotos, soldados, oficiales, infantería, regimiento de granaderos.... británicos, caidos en tierra ignota por ellos, defendiendo la Democracia, con sus lustrosas y brillantes lápidas blancas, como si todos estuvieran listos para un desfile, listos para ser llamados a filas de nuevo cuando sea necesario...


Mi novia me observa en ceremonioso silencio mientras hago comentarios sobre unos y sobre otros, sin entender muy bien el significado de todo aquello, aunque remata la visita con su aplastante lógica:

<Porque tuvieron que morir. Han muerto para nada. No quiero decirlo delante de ellos, pero ahora las nuevas generaciones se emborrachan en las esquinas, se drogan o se van de fiesta... es muy triste decir que lucharon por las nuevas generaciones, cuando estas 
ni siquiera les agradecen su sacrificio...>

No sé que decir, quizás por la fiebre de la inflamación, o sencillamente porque apenas puedo articular palabra, pero no hago más que darle la razón, aunque espero de corazón que se equivoque... héroes caídos en uno u otro bando, por un motivo u otro, defendiendo una ideología u otra, que más da. El silencio de la muerte es el único resultado en cualquier caso.

Héroes olvidados en un cementerio olvidado... hasta que un Historiador se hizo la promesa de visitarlos a todos siempre que le sea posible.

5 comentarios:

  1. Debería haber más guías para recorrer las escenas de las batallas históricas, cementerios como el que has mostrado, vestigios, lugares donde se mezclaba pólvora, sudor y sangre por defender ideales que la mayoría de las nuevas generaciones parecen ignorar. Muy buen aporte.

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  2. Los que lucharon por la democracia son precisamente los culpables de la sociedad de hoy en día, los que lucharon y los que les mandaron a luchar, que son hijos de nietos de los que mandan hoy en día. Si comparas a la juventud de hoy en día con la juventud de las Juventudes Hitlerianas creo que no hay duda sobre que bando defendía lo correcto.

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  3. *padres y abuelos de los que mandan hoy en dia*

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  4. No creo que tantos buenos soldados hayan muerto en vano y tampoco creo que todas las generaciones de jóvenes que han pasado después de ellos sean desagradecidas. Es verdad que al menos, todos ellos, anónimos o conocidos, en conjunto o en particular, deberían tener el lugar que se merecen en los libros de Historia,ser mencionados y así preservados. El descubrimiento que su novia y Usted han realizado y que no dejarán pasar en vano es ya un primer esfuerzo por mantener vivo el recuerdo de estos hombres que defendieron causas que a veces fueron indefendibles. Un saludo afectuoso.

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  5. Lucharon para que los que les siguieron pudiesen elegir que desean hacer con su vida. Aprovecharla o echarla a perder es el regalo que nos hicieron. De todos modos y espero que no vuelva a ocurrir jamás, no dudo que esos cementerios aumentasen su número de lápidas con los jóvenes de hoy si fuese necesario... Son las circunstancias las que nos acaban moviendo, muchos de los jóvenes de las décadas de los 30 y 40 eran también balas perdidas que llegado el momento tomaron una decisión. Me inclino ante esos mármoles y ante los que aún no se alzan pero, lamentablemente, lo harán.

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