martes, 16 de abril de 2013

Visita-Entrevista a Otto Carius

14.04.2013


Una fecha que para muchos no les dirá nada, pero es el día en el que llegué a cierto lugar recóndito de Alemania. 15.03 de la tarde. Llegamos 3 minutos tarde. Maldita sea. Pagamos religiosamente el taxi después de 3 horas de tren y una de taxi estamos delante de un letrero en el que podemos leer Tiger Aphoteke (La Farmacia del Tigre). Sonreímos, el traductor como yo. Después de 3 horas hasta Frankfurt, otras 3 horas hasta el pueblo donde hicimos el trasbordo y la hora de taxi, estamos en nuestro destino. Cansados pero contentos. Primeras fotos en la puerta del establecimiento. La puerta está cerrada, pero se oye movimiento en el interior...

Alguien aparece, con una mirada cargada de experiencia y sonriendo, siempre sonriendo, dice:

- ¡¡Llegáis tarde!! ¡No hace falta que llaméis al teléfono! -dice efusivamente un nonagenario Otto Carius.

- Este debe ser el representante de Herr Carius -me susurra el traductor.

- No -niego rotundamente- es Otto Carius.

Su secretaria/ayudante nos atiende lo mejor que puede mientras nos prepara un lugar en el que llevar a cabo la entrevista. Antes, aprovecho para presentarme y estrecharle la mano. Primeras preguntas, ... nos sentamos, las preguntas se suceden unas detrás de otras. Risas, muchas risas durante las 2 horas de la entrevista. Una pregunta sobre camaradas caídos hace que los ojos de Carius se llenen de lágrimas. <Hasta los héroes lloran>, anotó en mi libreta mientras Herr Carius continúa hablando con la respiración entrecortada y con una clara mirada emocionada. Mantiene la compostura el ganador de la Cruz de Caballero con Hojas de Roble. Da su opinión sobre diversos temas, evade alguna pregunta aludiendo a otras anécdotas. El nombre de Knispel surge en la conversación y Carius muestra de nuevo en su cara un tremendo pesar. Hablamos de la División Azul, incluso, nos comenta detalles sobre el Tiger y Jagdtiger...

<¡Una basura de tanque!>, grita a los cuatro vientos.

Risas. Se acaba la entrevista. Han sido dos horas muy cortas, demasiado. Queremos saber más, pero no hay tiempo para más. Está muy cansado a sus 91 años y bastante con que nos haya concedido una hora más de la acordada, no podemos otra cosa nada más que dar las gracias una y otra vez. Sorpresa, vemos la Cruz de Caballero, nos deja tocarla, impresionante. Anécdotas y comentarios sobre los cientos de regalos que Carius ha recibido a lo largo de todos estos años.

<No sé donde lo voy a meter todo>, bromea.

Me pide una copia de mi libro cuando salga traducido al alemán en unos meses.

<Por supuesto> - le digo convencido.

Aparece su secretaria con un presente muy especial y no sé como agradecerlo. No tengo palabras, simplemente balbuceó un gracias en mi alemán.

<¿No tenías fotos para firmar?> - Dice el traductor.

Sacó un fajo de fotos, y Carius se pone a firmar...

-¿Cómo se escribe Márquez?- dice Otto Carius.

Sonrió mientras Carius bromea con mi apellido. Recita mi nombre, como si fuera un compañero que ha recibido una condecoración, con solemnidad.

Firma una a una las fotografias en blanco y negro. Mira una de ellas, la sujeta con sus viejas manos y murmura algo sobre la misma. Nadie le oye, pero es una plegaria... ¿quizás por un  compañero caído?

Hacemos una foto para la posteridad:

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Regresa a su escritorio, continua con las firmas:


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Nos comenta sus malas relaciones con su editor alemán por problemas con su última edición de su libro. Sonrie.

<Esto del internet... malditos chinos y sus muñecos de Herr Carius>. Bromea.

Hora de la despedida. Carius, su secretaria y mi traductor se adelantan. Me quedó un instante en la oficina y hago una última foto. Voy a salir pero algo me obliga a girar la cabeza, un sexto sentido que tenemos los historiadores, buscando en cada esquina una historia. Sobre un perchero, dos guerreras abandonadas, colgadas como lo que son, dos trozos de tela que antaño portará un héroe, en una esquina. La guerrera negra de tanquista y la guerrera blanca del uniforme de parada. El descanso del héroe, musitó en silencio.

Salimos de la Farmacia, después de estar más de 3 horas y media. Un último abrazo, un último saludo. No se marchan ni cuando estamos en el interior del taxi. Un saludo desde el interior del mismo mientras está en marcha. Carius se despide de un amigo, y yo, dejo atrás al hombre que se convirtió en vida en héroe, que es una leyenda y que la Historia convertirá en un mito.

José A. Márquez.
Aka "DelhRoh

Agradecer a Jakub, mi traductor, su dedicación y esfuerzo.

4 comentarios:

  1. un interesante articulo sobre un viejo heroe

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  2. Hola, soy German82 en el WoT, me encanta la historia y tu visita a herr Otto Carius ha sido de lo más emocionante, tengo su libro y me encantaría tener un autógrafo suyo, crees que lo podría conseguir vía correo ordinario? muchas gracias y felicidades, te considero afortunado por haber conseguido escuchar al mejor tanquista de la Wehrmacht! Saludos!!!

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    1. Hola German, Herr Carius recibe multitud de solicitudes de firmas desde hace meses, por lo que desatiende la mayoria de ellas. Te recomiendo visitarle, porque muy seguramente estara encantado de atenderte personalmente, siempre que su salud se lo siga permitiendo.

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    2. Lástima, no creo que tenga la oportunidad de visitarle, ya que económicamente no me lo puedo permitir, aún así lo intentaré, gracias por tu respuesta y buena caza! ;-)

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