sábado, 1 de junio de 2013

Un Viaje Inesperado II: Entrevista a una Luchadora

Estimados amigos,

     Como bien os comenté en anteriores entradas del blog, ¡estuve en la Universidad de Cambridge! en esta ocasión, y entre los muros de tan magna institución, tuve el placer de conocer a una luchadora, una mujer "de verdad", tal y como la definiría mi padre.  Esta luchadora, que prefiere mantener el anonimato (Rose a partir de ahora) se encontraba en los mismos cursos/conferencias que yo también recibí en Cambridge, ¡nada más y nada menos!
 


El autor de este blog descansando unos instantes entre clase y clase en Madingley Hall

 
     Por supuesto, entre curso y curso, tuve la ocasión de encontrar 5 minutos y realizarle una pequeña entrevista. Aunque no puedo reproducir todas las preguntas, dado que las respuestas me las guardó para próximas publicaciones sí incluiré parte de las mismas:
 
- ¿Estuvo usted en Londres durante los bombardeos alemanes en la 2ª Guerra Mundial?
 
- (Mirada de orgullo). Por supuesto, [....], trabajaba allí. ¡Antes y después!
 
- ¿Qué nos puede contar sobre aquel tiempo? ¿Era difícil vivir en Londres en aquella época? ¿Sintió miedo alguna vez?
 
- Fueron tiempos muy difíciles. Hubo muchos muertos, y la gente tenía mucho miedo a los bombardeos, pero estábamos orgullosos de ser lo únicos que resistían en Europa a los nazis, ¡los únicos! [...] En ningún momento dudamos de la victoria. [...] Miedo, jamás. Yo nunca fui a un refugio subterráneo. La gente huía presa del pánico... si te tocaba tu hora tenías que morir, da igual donde estuvieras. ¡Yo sigo aquí! [...] (risas).
 
- ¿Alguna anécdota que nos pueda contar de aquellos días?
 
- Sí, una sobre varios soldados... [...] (extraordinaria anécdota). Y también, la diferencia entre una bomba y un cohete, ¡sí los V-1 y V-2! Las bombas... podías escucharlas, te daba tiempo a correr y buscar refugio mientras oías ese interminable sonido.... pero con las V-1 o V-2 no había escapatoria... rompían la barrera del sonido, ¿sabes joven? No te daba tiempo a huir, porque no las escuchas llegar ni venir... sencillamente, si caía y explotaba donde estabas, fin del juego. ¿Me entiendes no?
 
- Perfectamente.
 
     Y por supuesto, no podía faltar la foto para la posteridad con esta heroína anónima de aquellos tiempos con el autor de este blog, aunque tengo que decir que fui reacia a realizarse la foto porque "ya no era tan bonita como antes". Una extraordinaria mujer, y hoy, habéis tenido la oportunidad de conocer parte de su vida en aquellos lejanos tiempos que hoy estudiamos y que llamamos 2ª Guerra Mundial.
 
 

1 comentario:

  1. Salvo aquellas que pertenecieron a ejércitos como el comunista y aquellas que se hicieron pasar por hombres generalmente el papel de la mujer el ejército se reducía a enfermería, oficina o similares como bien dices pero aún así cuantos hombres pudieron volver a sus hogares gracias a los cuidados de una enfermera, cuantos pudieron encontrar consuelo en sus últimos minutos de vida en la camilla del hospital?, cuantos no murieron gracias al efectivo trabajo de una mujer en una central de comunicaciones?. Todo soldado DEBE respeto a cada una de esas mujeres y ellas merecen el lugar que les corresponde, exactamente el mismo que cualquiera de nosotros. Muy buenas entradas, gracias Sr Marquez.

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