lunes, 8 de julio de 2013

Héroes blindados: El coraje de Kurt Knispel.



Estimados amigos,

     De nuevo os traigo un nuevo fragmento de la biografía de Kurt Knispel. En esta ocasión utilizamos como referencia las Memorias de uno de los oficiales con los que sirvió a bordo de un Panzer IV como artillero, el oficial Alfred Rubber. 
Panzer IV rodeado por la nieve.
 

Pero antes, quiero poner a los lectores en antecedentes: Invierno en Rusia, 1942. 20 o 30 grados bajo cero. Quizás más. Un río, ha nevado bastante... hay que vadearlo con el tanque... ¿Qué haremos?
 
<Recuerdo que una vez llegamos a un afluente del río Volkhov. En aquella época tenía el caudal bastante alto. Nuestro tanque solamente no podía vadear profundidades de más de un metro, y si el agua era más profunda el tanque queda fuera de acción, más con el terrible frío que hacía. Recuerdo que Kurt simplemente se quitó los pantalones y se metió en el agua con un palo para medir la profundidad, buscando la zona menos profunda para que cruzáramos con el tanque. Si no lo hubiéramos hecho así habría entrado agua por los tubos de escape y el tanque habría quedado fuera de combate. Cuando Knispel salió del agua estaba casi de color azul, medio congelado. Sin embargo, con su increíble y heroica acción había salvado nuestro tanque.  […] Un cuarto de litro de ron, té caliente y mucho movimiento, fue lo que Kurt Knispel necesitó para salir sin problemas de aquello, aunque su constitución de oso también ayudó. En general, tuvimos mucha suerte durante aquella etapa de la guerra>.
 
 
Río helado, quizás como el que se encontró Knispel.
 
Desde luego hay que ser todo un valiente para atreverte a realizar la misma acción que Kurt Knispel. Hasta en los momentos más pequeños uno puede ver la madera de la que están hechas las personas, y esta pequeña anécdota nos refleja lo que Kurt Knispel fue: un héroe.
 

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