domingo, 8 de septiembre de 2013

Secretos Olvidados del Führerbunker: la muerte de Rochus Misch

Misch mostrando algunas de sus cientos de fotografías

Estimados amigos,

     Volvemos con el blog, en esta ocasión para dar una triste noticia, la reciente muerte de Rochus Misch, sargento de las Waffen-SS durante la 2ª Guerra Mundial, famoso principalmente por ser guardaespaldas personal de Hitler, además como radiooperador en el conocido Führerbunker que se hizo famoso mundialmente la película <<El Hundimiento>>.

   


     El creador de este blog tuvo la ocasión de entrevistar a Rochus Misch con motivo de la publicación que me encontraba escribiendo en torno a aquellas fechas:  El búnker de Hitler, en octubre de 2010. La entrevista tuvo lugar en su pequeña casa en un tranquilo barrio residencial de Berlín. Anteriormente a la obra el autor había leído la biografía de Rochus Musch, publicada en español por la editorial Taurus, por lo que ya conocía al controvertido personaje.

     La mayor parte de la información obtenida en aquella tranquila charla de una hora duración aparece en mi libro, pero se quedaron muchas preguntas sin respuesta, que desafortunadamente ya no podrán ser respondidas: <la muerte de Fegelein, la confirmación de otro testigo ocular sobre el 28º condecorado con los Diamantes de la Cruz de Hierro y otras preguntas que no tiene sentido ya divulgar>. Estaba tratando de organizar una última entrevista este año, pero por razones obvias esta ya no tendrá lugar, dado que el señor Rochus Misch murió el 6 de septiembre de 2013, es decir, hace 2 días.

     Siempre es triste la muerte de un ser humano, independientemente de las circunstancias. En esta ocasión es la Historia la que llora, dado que hemos perdido al último "testigo directo" de lo que ocurrió en los últimos días del Tercer Reich en Berlin, en lo que se llamaría el Führerbunker, y que daría nombre a una de mis obras cumbre y de la que estoy más orgulloso. 

     Misch era un sencillo anciano, nonagenario, y aquel que tuvimos la fortuna de llegar a conocerle le podríamos tachar de tranquilo, frío, y distante. Era quizás su mejor baza para poder mirar con distancia la figura de este soldado alemán que por una simple carambola acabó por servir como guardaespalda de unos de los hombres más odiados de la Historia.

     Solamente tenía buenas palabras para Adolf Hitler, al que consideraba el "mejor jefe que jamás he tenido". Los guardaespaldas se referían a Hitler como "El Jefe", en lugar de utilizar su nombre (Adolf Hitler) o su título (Führer de Alemania). Por supuesto este "mote" lo utilizaban solamente a nivel interno, entre los guardaespaldas y personal privado de Hitler. 

     Partiendo de la base de que compartió de cerca la vida del dictador alemán durante 5 años, su testimonio es fundamental para conocer un poco mejor la figura del representante del Tercer Reich en su nivel más íntimo y personal. Una de las cosas que todo aquel que visitó a Rochus Misch conoce es que le encantaba enseñar sus viejas fotografías y mostraba orgulloso la cercanía con la que compartía la vida privada de Hitler: <fotos en las que se ve en su despacho, el propio tren que Hitler utilizaba para sus transportes privados, en la Cancillería del Reich, en los cuarteles del frente, fotos del ambiente íntimo de Hitler con Eva  Braun, sus perros, etcétera...>. Le gustaba hablar de dichas anécdotas dado que de forma indirecta él se creía parte directa de ellas... ¡y de hecho es que lo fue!

     Pero la admiración por su "jefe" termina en el momento en el que te pones a hablar de "genocidio", "asesinatos en masa", etcétera. Tras su muerte se ha vertido mucha mentira y muchos exaltados han querido dar a entender que Misch era un enfervorecido nazi y demás. Nada más lejos de la realidad. Misch fue miembro de las Waffen-SS, es cierto, pero solamente por su altura, por eso fue reclutado para dicho cuerpo. Participó en la Segunda Guerra Mundial en la Campaña de Polonia, cierto, pero jamás disparó su arma, dado que fue herido de muerte de un balazo en el pecho pero milagrosamente lograron salvarle la vida. Con su Cruz de Hierro de 2ª Clase y su placa de herido en negro, aquellas dos medallas le convirtieron en uno de los "primeros veteranos de guerra". Eso y la casualidad hicieron posible que acabará sirviendo en la Cancillería del Reich. Acabaría la 2ª Guerra Mundial capturado por los rusos y jamás de los jamases disparó un solo tiro.

     También, hay que decir que jamás se consideró asi mismo un nazi, dado que jamás perteneció al NSDAP o las Juventudes Hitlerianas. De hecho, siempre ha renegado de los ideales nazis, tanto personalmente comoen su biografía: 

Creo que en uno de aquellos últimos instantes  de caos, me hubiera podido disparar un disparo en la cabeza. Me resulta difícil hablar de esto, incluso después de tantos años. Yo no tenía nada que ver con aquellos idealistas de la causa nazi que no se imaginaban la vida sin el Führer. El suicidio, para mí, solamente habría sido un medio para escapar de una situación extrema que hubiera podido producirse en caso de que los soviéticos atacaran el búnker. 

     En el entorno privado de Hitler jamás se hablaba de la "famosa solución final" dado que Hitler y sus allegados no hacían referencia alguna salvo en lugares a puerta cerrada, en reuniones en el más alto secreto y normalmente reuniones llevadas en la más absoluta clandestinidad  y secreto, siempre fuera del entorno directo de Hitler. Es por eso que no es de extrañar que un simple "guardaespaldas" tuviera conocimiento de uno de los mayores secretos del régimen alemán durante la 2ª Guerra Mundial.

     Tal y como él mismo me indicó, su primera constancia sobre el genocidio tendría lugar tras su liberación en 1953 (si las fechas no me bailan). Se compró muchos libros sobre el tema y leyó con avidez con el asunto, por lo que no negaría jamás aquel terrible y trágico asunto, aunque sí es cierto que en la intimidad llegaría a discutir con algunos miembros de su familia la veracidad de la cifra "oficial" de seis millones de muertos, aunque eso ya son meras apreciaciones personales que no nos apartan de una verdad innegable: el Holocausto era desconocido por la mayor parte de la población alemana, incluso por el círculo más cercano a Hitler.

     Rochus Misch era, sencillamente, un soldado haciendo su trabajo. Eso era todo. Su papel era el ser edecán, guardaespaldas y operador de radio y teléfono para el jefe del Estado Alemán durante la 2ª Guerra Mundial. No tuvo acceso a secretos de estado, pero sí a conocer un poco mejor que muchas otras personas al dictador llamado "Adolf Hitler".

      Sería capturado por los soviéticos y sería sometido durante 9 años a diversas torturas para corroborar principalmente la "veracidad" de la versión oficial: Hitler se suicidió en Berlin antes de acabar la 2ª Guerra Mundial. Esa era la única información que interesaba a los torturadores soviéticos, aunque luego le volverían a torturar para conseguir datos sobre la vida privada de Hitler, y escribir informes secretos que eran entregados a Stalin, el cual tenía una extraña pridilección por conocer todos los pormenores de la vida íntima de su derrotado enemigo. 

Foto de Misch a las puertas del Führerbunker.

     Y eso es todo: un soldado que sirvió de guardaespaldas, no afín a las ideales "nazis", que hizo su trabajo, y lo más importante: "que no negó nunca el Holocausto". Su figura hoy en día es atacada la mayor parte de los casos sin conocimiento de causa, tal y como siempre hacen los periodistas.

    Finalmente quiero decir que la vida de Rochus Misch al finalizar la 2ª Guerra Mundial no fue fácil. Tras 9 años de continuas torturas y de regresar a Alemania rehizo su vida lo mejor que pudo, y su única hija poco a poco fue rechazándole hasta que finalmente la ruptura fue total y su hija se negó a volver a visitar a su padre, tal y como sus dos nietos también harían. Hay que decir que la esposa de Misch era judia, y su hija y nietos también lo son, algo que el 99,99% de la gente desconoce. 


     El estreno de la película del Hundimiento fue su salvavidas para su extrema soledad que ya llevaba acarreando desde hacía unos años, pues cientos de curiosos e historiadores comenzaron a escribirle cartas, visitarle, etcétera, haciéndole más llevadera sus últimos años de vida. Con una sonrisa siempre recibía a todo aquel que golpeará a su puerta. Estaba encantado por las cartas que recibía, así mismo como las llamadas.

     El último de los testigos del final del Tercer Reich ha muerto, y con él, se pierde parte de nuestra Historia, una Historia que él quiso compartir con todos y con cada uno que quisó visitarle, pues aún recibió visitas con 96 años.  

4 comentarios:

  1. Triste noticia, hace años tuve la oportunidad de leer su libro "Yo fui guardaespaldas del Fuhrer", #siegheil.

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  2. Si alguien conoce el nombre de la hija, le pedirìa que me lo facilite. Esta claro que es una renegada y resentida.

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  3. 96 años que fortaleza tienen todos estos hombre y la vida que pasaron no fue una vida de rosas

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  4. 96 años que fortaleza tienen todos estos hombre y la vida que pasaron no fue una vida de rosas

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