martes, 17 de junio de 2014

Héroes Olvidados XXI: Weddigen, Otto. El primer héroe del pueblo alemán de la Primera Guerra Mundial.


Hola de nuevo amigos,

     Hoy os trago la vida, obra y milagros de Otto Weddigen, el primer héroe del pueblo alemán durante la Primera Guerra Mundial. Mucha gente cree de forma errónea que el primer héroe más famoso de la Primera Guerra Mundial fue "El Barón Rojo", pero no es así. El primer héroe nacional y el más admirado fue Otto Weddigen, y hoy os traigo su historia.

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Weddigen Otto Eduard, nació el 15 de diciembre en la ciudad alemana de Herford, en el año de 1882. Nació en el seno de una extensa familia y prolífico matrimonio, pues era el hijo más joven y el undécimo de sus hermanos. Su padre era un empresario de ropa para cama. Su familia era acomodada y muchos de sus antepasados habían sido famosos: académicos, clérigos protestantes, comerciantes y escritores, entre otros. El joven muchacho asistió desde 1890 hasta 1901 a la Escuela Gran Federico en su ciudad natal.

Nada más terminar sus estudios, se enroló en la Armada Imperial, convirtiéndose así en aspirante a oficial. Muchos jóvenes que no provenían de la nobleza se alistaban en la Marina dado que aunque mucha oficialidad pertenecía a la nobleza prusiana, la presencia de los familiares de sangre azul no eran tan incontestable en esta rama del ejército. Por eso, la Armada era perfecta, dado que ofrecía a los jóvenes ambiciosos de clase media grandes oportunidades de progreso que no podían desarrollar en Infantería o en la Aviación. En 1902 se convirtió en el Cadete Estandarte de su unidad (uno de los rangos más importante dentro de la Academia Militar) y en 1904 era ascendido a Alférez. En mayo de 1906, el joven oficial fue enviado a la colonia alemana de Tsingtao, en China, dado que él era oficial de guardia del SMS Patria. En 1907 fue enviado al SMS Tiger, donde también fue Oficial de Guardia.  En 1908 regresó a Alemania y fue seleccionado junto con otros oficiales en octubre de ese año para formar parte del arma submarina alemana que en ese momento estaba en fase de construcción. Desde abril de 1909 hasta septiembre del año siguiente formó parte de la tripulación del U-1, del U-2 y del U-4, aunque también sirvió en el U-3 y el U-5 hasta octubre de 1911. En ese mes fue nombrado Comandante del U-9. El 25 de abril de 1912 era ascendido a Teniente de Navío.

Muy poco después del estallido de la Primera Guerra Mundial, Weddigen comenzó su primera misión con el U-9 que comandaba, partiendo de la isla alemana de Helgoland. Nada más salir dos submarinos se perdieron por problemas mecánicos y en el momento en el que su submarino también comenzó a sufrir problemas decidió regresar a la base para no tener mayores complicaciones, y retornó al astillero imperial de Wilhelmshaven. Su barco estaría en dique seco durante una semana, tiempo más que suficiente para contraer matrimonio con una amiga de la infancia.

El día 20 de septiembre volvió a zarpar con el U-9 desde la base naval de Heligoland. Su objetivo era reconocer la costa danesa hacia al oeste. En las primeras horas de la mañana del 22 de septiembre de 1914, al norte de Hoek van Holland, divisó tres grandes y poderosos buques de batalla, tres enormes cruceros pesados de 12.000 toneladas cada uno: el HMS Aboukir, el HMS Hogue y el HMS Cressy.

Los vigías de HMS Aboukir divisaron  el periscopio del U-9, pero no dieron la señal de alarma, dado que lo confundieron con un trozo de madera, o al menos, eso es lo que testificaron los supervivientes.

Lo que pasó a continuación no queda muy claro, pero parece que Otto Weddigen ordenó disparar dos torpedos al HMS Aboukir. Este estalló pocos instantes después envuelto en una gran bola de fuego, y los barcos enemigos comenzaron a maniobrar lo más rápidamente posible para tratar de rescatar a los supervivientes en lugar de cazar al submarino o tratar de ponerse a salvo.

Esto fue aprovechado por Otto, que con otros certeros disparos tocaba al HMS Hogue, y al HMS Cressy. Las dotaciones de los barcos no estuvieron a la altura de la circunstancias, dado que la mayor parte de los tripulantes eran reservistas. El caos en la borda de los barcos fue total. Otto disparó los torpedos que aún le quedaban por usar y terminó por hundir 3 grandes buques de guerra en menos de 1 hora. Esta era la primera vez en la Historia en la que se hundía un buque de guerra en alta mar... y no fue uno sino tres... y en una misma acción de combate.

La suerte, la tremenda habilidad del capitán y la incapacidad de los británicos se unieron para conseguir una increíble hazaña. Unos 1.400 muertos y 36.000 toneladas hundidas en tan solo una hora de combate. Los 800 supervivientes fueron rescatados por varios barcos de pesca y de pasajeros, especialmente por los vapores Flora y Titan.

A pesar de los continuos rastreos de otros destructores británicos que llegaron a la zona, Otto consiguió regresar con el U-9 a puerto. Obviamente, y como no podía ser de otra forma fue recibido como un héroe de guerra.

El hundimiento de tres barcos de guerra en un tiempo récord para un submarino hizo que muchos comenzaran a replantearse la utilidad del arma submarina, un arma que muchos consideraban inútil e innoble. El 24 de septiembre de 1914 Otto Weddinger era condecorado al mismo tiempo con la Cruz de Hierro de Segunda y Primera Clase por el propio Kaiser Guillermo, en una ceremonia en la que todos los miembros de la tripulación del U-9 recibió, también del Kaiser, la Cruz de Hierro de 2ª Clase.

Desde ese momento, el U-9 pudo llevar dibujado en la torre del casco de su nave una gran cruz de hierro en conmemoración de aquella gran victoria. Aunque ningún experto lo ha comentado, es muy probable que aquella Cruz de Hierro dibujada sobre el casco del U-9 fuera el primer dibujo en el casco de un submarino… dibujos que luego se harían muy populares durante la 2ª Guerra Mundial, dado que cada capitán de u-boot dibujaría algún símbolo en el casco de su sumergible.

Su siguiente patrulla, realizada a mediados de octubre de ese mismo año, fue también exitosa. En esta ocasión, el 15 de octubre, Weddinger divisó a través de su periscopio al crucero británico HMS Hawke de 7350 toneladas. Parecía que sería una nueva presa fácil para el insaciable capitán que ardía en deseos en lucir la Pour le Mérite en su cuello. Y así fue. Hundió el pesado crucero tras gastar todos sus torpedos, consiguiendo acabar con la vida de 526 marineros durante el ataque.

Nada más llegar a puerto, se le informó que recibiría el más alto honor al valor, la Pour le Mérite que le era entregada por el Kaiser el 24 de octubre de 1914, convirtiéndose así en el primer oficial de la Marina en conseguir la más alta condecoración prusiana a la valentía durante la Gran Guerra.  De esta forma, Weddigen se convertía en una leyenda viva en su país, y muy pronto periódicos y revistas comenzaron a publicar fotos con su efigie y con sus palabras. Se imprimieron decenas de miles de postales con su rostro, postales que muy pronto comenzarían a ser coleccionadas por la población civil a lo largo de la guerra… una tradición que se mantuvo también durante la 2ª Guerra Mundial con los ganadores de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hiero.

Poco después, el gobierno alemán declaraba la guerra submarina total y sin restricciones contra los barcos enemigos, a pesar de que no estuvieran armados, en respuesta al bloqueo económico que Gran Bretaña había iniciado contra el país germano. A principios de enero de 1915, Weddingen sufrió algún tipo de lesión cuando estaba de servicio, por lo que fue retirado del servicio activo para que se recuperara lo antes posible. Tras su breve convalecencia, el 16 de febrero de 1915 se le otorgó el mando sobre el U-29, el cual sería su último destino.

Su siguiente misión comenzaría ese mismo mes en el Mar de Irlanda, lugar al que marchó con su nuevo submarino. Allí conseguiría varios éxitos, el 11 de marzo consiguió dañar el Adewen de bandera británica y hundir ese mismo día el Auguste Counseil de 2.952 toneladas (de pabellón francés). Hundiría otros tres barcos mercantes los 3 días siguientes, además de dañar a otro buque. En total, en 4 días había conseguido dañar 2 buques y hundir 4 buques (los 4 buques sumaban 12.934 toneladas). La mañana de 18 de marzo de 1915, el U-29 se topó con una pequeña flota de barcos de guerra británicos que se dirigían a Scapa Flow. El acorazado HMS Neptune divisó el periscopio del U-29, por lo que abrió fuego contra el mismo sin conseguir acertar. El U-29 disparó dos torpedos pero no consiguió acertar al acorazado enemigo. En ese momento, el Acorazado HSM Dreadnought embistió al submarino alemán, partiéndolo en dos antes de que pudiera tan siquiera sumergirse. El choque fue brutal  y demoledor. El barco inglés no sufrió daños, pero el submarino se hundió sin remisión con todos los miembros de su tripulación. Durante la embestida del acorazado, casi estuvo a punto de colisionar con otro buque inglés, el HMS Temeraire que también se había lanzado a la carrera contra el submarino enemigo, aunque afortunadamente no hubo que lamentar ningún choque ni más victimas innecesarias. Irónicamente, esa sería la única acción de guerra del HSM Dreadnought durante toda la guerra, además de convertirse de esta forma en el único acorazado que hundió un submarino durante la Gran Guerra.

La pérdida de Otto Weddigen supuso un terrible jarro de agua fría para la moral germana, aunque sería ampliamente recordado por el pueblo alemán. Sería nombrado ciudadano de honor en su localidad natal y su adoración y leyenda se extendió por todo el imperio alemán. Cientos de miles de objetos circularon durante aquella época con su efigie: jarras de cerveza, medallas, placas de pared, bustos… no había hogar en Alemania que no tuviera un objeto conmemorando al héroe caído. El culto al héroe caído continuó hasta la muerte del Barón Rojo, en el momento en el que los ciudadanos alemanes tenían un héroe aún más grande del que llorar su pérdida.

Muchos fueron los homenajes que recibiría este héroe, como la película U-29 Weddigen, rodada en Alemania en 1927. En la Universidad de Kiel se creó una beca para estudiantes con el nombre Weddigen. La primera flotilla de submarinos creada después del final de la Primera Guerra Mundial también llevaría su nombre, y el submarino U-9 botado en 1937 también llevaría como insignia en su casco una Cruz de Hierro.
Al finalizar la segunda guerra mundial, su nombre cayó en el más absoluto de los olvidos, y aunque hubo algunas breves biografías y novelas con su nombre, no despertó en nadie el interés por recuperar su memoria. Hoy en día se pueden encontrar en Alemania miles de objetos de tan famoso héroe en cualquier mercadillo de 2ª mano, objetos que pasan de mano en mano sin ningún tipo de interés hasta que algún coleccionista de militaria tiene la suerte de rescatarlo del olvido e incluir en su colección algunas de estas piezas únicas… para el que sabe valorarlas.


2 comentarios:

  1. Muy bueno. La proeza de Otto Weddigen al hundir en una hora los tres cruceros británicos con el U-9, ha pasado a los anales de la Historia Militar, aunque como bien apuntas, hoy en día sigue siendo un gran desconocido.

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    1. Además gracias a él aprobé una asignatura en la Universidad de Oxford al realizar un breve ensayo sobre la Guerra Submarina... Un abrazo :)

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