jueves, 19 de junio de 2014

Mis héroes favoritos IX: Sayn-Wittgenstein, Heinrich de. El príncipe que defendió Alemania.


Estimados amigos,

     Vuelvo en esta ocasión a hablar de otro de mis héroes favoritos, nada más y nada menos que un ganador de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con Hojas de Roble y Espadas, un extraordinario piloto de la Luftwaffe de la 2ª Guerra Mundial. Un auténtico sangre azul descendiente del linaje de Graf Heinrich III, y de Ludwing Adolf Peter Graf von Sayn-Wittgensteion.

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Sayn-Wittgenstein, Heinrich de, nació en la ciudad de Copenhague en el año de 1916. Su nombre completo era el de príncipe Heinrich Alexander Ludwing Peter zu Sayn-Wittgenstein, siendo hijo del príncipe Gustav Alexander zu Sayn-Wittgenstein, y Walburga, la baronesa de Friesen. Un auténtico noble, descendiente del linaje de Graf Heinrich III, y de Ludwing Adolf Peter Graf von Sayn-Wittgensteion.

El padre de Heinrich fue un notable diplomático y ejerció su profesión en numerosos países a lo largo y ancho de Europa. Este tipo de vida hizo que su hijo adquiriera una mente abierta y sin perjuicios. Heinrich tuvo una delicada salud durante su infancia, además de una constitución débil, lo que hizo preocuparse a su entorno familiar al considerar que el niño no tendría una vida plena y satisfactoria. Esto, en lugar de desanimarle, le instó a superar tales obstáculos y tomar la resolución de realizar una gran cantidad de ejercicios diarios para superar su debilidad. Esta dedicación, y su afán de superación le acompañarian toda su vida.
Parecía que ese chico desgarbado no iba a llegar lejos, pero tanto en la escuela primaria, como en las Juventudes Hitlerianas, se encontró muy pronto desempeñando funciones de liderazgo como si en él fuera algo innato. Por supuesto, sus dotes le llevaron a cursar la carrera militar, alistándose en la Wehrmacht, formando pronto parte de un regimiento de caballería en Bamberg en la primavera de 1937. Sus dotes no pasaron desapercibidas y fue escalando posiciones rápidamente dentro del escalafón militar. Pronto la aviación le atrajo, y contra los deseos de la familia, se unió a la Luftwaffe, entrando en servicio en 1938. En una carta escrita a sus padres, les comentó que sería capaz de cumplir las expectativas puestas en él como piloto de igual manera que si hubiera estado en un regimiento de caballería. Sin tener que recurrir a sus lazos familiares y amigos de sus padres, y por supuesto a sus recursos económicos, se propuso ingresar cuanto antes en la escuela de aviación, antes de que sus padres se enteraran y echaran por tierra sus planes. 
Fue aceptado en la escuela de aviación de Braunchweig, donde aprendió a volar. Durante las campañas de Francia e Inglaterra, participó en diversas misiones de combate como co-piloto y encargado del armamento.Durante el invierno de 1940 a 1941, el príncipe, ya como veterano, regresó a la escuela de pilotos y aprobó un examen para volar a ciegas (sin aparatos que guíen el vuelo). Después de aquello, Wittgenstein marchó al Frente del Este para tomar parte en la Operación Barbarroja y realizó más de 150 misiones de combate contra los soviéticos. En enero de 1942, se presentó voluntario para unirse a la unidad de cazas de combates nocturnos, un destino considerado poco prestigioso para un piloto de su categoría. Una posible explicación de que Wittgenstein se uniera a esta unidad, considerada de segunda categoría, tal vez se deba a su disconformidad de bombardear a la población civil, otra posible razón fuera que él sintiera una fuerte repulsión ante los ataques de los aliados contra la población germana, por lo que decidiera tomar cartas en el asunto luchando directamente contra pilotos que no dudaban en masacrar ciudades enteras.Su primera victoria con su nueva unidad fue contra un avión Bristol de la RAF sobre Blenheim en la noche de 6 al 7 de  mayo de 1942. Fue muy pronto ascendido a Hauptmann (Capitán). El 7 de octubre de 1942, después de acumular 22 victorias, le fue concedida la Cruz de Caballero. El 3 de agosto de 1943, recibía las Hojas de Robles para su Cruz de Caballero tras abatir a 54 enemigos. Posteriormente marchó con su unidad de cazas nocturnos IV/NJG 5 a luchar contra los rusos, y comenzó a conseguir victoria tras victoria. Un poco más tarde volvió al frente del Oeste a luchar contra los ingleses en la batalla del Ruhr, consiguiendo más de 25 objetivos, logrando así una sólida reputación de "as". Wittgenstein era un modelo a seguir como oficial y piloto, alejándose mucho del estereotipo de oficial de origen noble, orgulloso, distante y hermético. Él era totalmente diferente. Era ambicioso y obsesivo hasta casi rayar el extremo. Era muy competidor, reminiscencias de su juventud y su afán de superación, sobre todo con su compañero Helmut Lent, con el cual competía por conseguir un mayor número de victorias. Sus compañeros siempre le consideraron un aristócrata con un alto sentido del deber, y responsable de defender su país hasta las últimas consecuencias. Era un noble, pero no un nazi. Luchaba por su país y familia, porque esta hundía sus raíces casi quinientos años en la historia de Alemania.Consiguió el mando de la 2ª unidad de cazas nocturnos (NJG-2) en enero de 1944, pero desafortunadamente su mando fue efímero, dado que murió en combate la noche del 21 de enero de 1944. Una vez más, y como no podía ser de otra forma, se le concedieron las Espadas para su Cruz de Caballero a título póstumo.
Según la historiadora Tatjana Metternich, Wittgenstein quiso matar a Hitler en el momento en el que el propio Hitler le iba a condecorar con la Cruz de Caballero, utilizando su arma reglamentaría, aunque no pudo llegar a cabo su magnicidio porque le obligaron a desprenderse de la misma antes de ser recibido por el Fürher. Con todo, a pesar de lo que pueda decir Metternich al respecto, no se puede probar de manera contundente esta anécdota y pertenece al mundo de las suposiciones. Heinrich acumuló 83 victorias (29 derribos soviéticos y 54 sobre aviones aliados), consiguiendo convertirse en el tercer mejor as de cazas nocturnos.

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