miércoles, 10 de diciembre de 2014

- Héroes olvidados XXXV: Antseborenk, Pavel A., suicidio antes que deshonor.


Stalin lo dejó muy claro al Ejército Rojo: "Ni un paso atrás". Las derrotas a manos de Alemania en el verano y otoño de 1941 había costado cientos de miles de hombres a la poderosa maquinaria bélica de la Unión Soviétca. Rendirse jamás. Esta frase acuñada en momentos de necesidad fue llevada al extremo por muchos soldados. Pavel fue uno de aquellos soldados... y hoy recordamos con algunas pinceladas su historia... pero no obstante recordad que podéis elegir el tener dicha biografía completa (seguramente la más completa jamás escrita en castellano) de este héroe de guerra como recompensa siendo Patrocinador de este blog. ¡y todo desde un dólar! No  te olvides de visitar para más información y descubrir más sorpresas exclusivas: www.patreon.com/heroesdeguerra

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Antseborenko, Pavel Afanasevich.  En septiembre de 1941, con la Invasión alemana de la Madre Patria, Pavel no esperó a que le llamaran a filas, sino que se ofreció voluntario para formar parte del Ejército Rojo y expulsar de su tierra a aquellos que querían conquistarla. El caso de este joven muchacho era raro, pues muchos ucranianos querían por todos los medios liberarse del yugo comunista tras el exterminio de 7 millones de personas muertos de hambre en 1937 por mandato de Stalin.

El 20 de agosto, antes de llegar a su destino, su destacamento encontró un fuerte contingente de soldados alemanes en la ciudad de Valga Metsoya, en Estonia. Trataron de pasar desapercibidos pero no lo consiguieron. A continuación comenzó una fuerte lucha armada e intercambio de disparos. El combate era realmente desigual pero los soviéticos no abandonaron la lucha.

El joven soldado Antseborenko conseguía abatir aquel día a 8 soldados enemigos antes de que los alemanes, poco a poco, comenzaran a rodear a la pequeña unidad. Una bala impactó en el abdomen de Pavel, y ante la imposibilidad de retirarse, ordenó a sus compañeros que le dejaran la mayor cantidad de balas posible para cubrirles la retirada antes de que los alemanes cerraran definitivamente el círculo. Comenzó a disparar para dar cobertura a sus compañeros que comenzaron a huir, mientras Pavel continuaba disparando hasta que finalmente se quedó sin balas. En ese momento, varios soldados alemanes corrieron hacía él para capturarle con vida, y antes de dejarse capturar por manos enemigas, se inmoló con una granada con aquellos que intentaron capturarle. De esta forma tan valiente moría. 

1 comentario:

  1. Tal vez para ubicar mejor al lector, sería oportuno mencionar que el 20 de agosto es del año 1944.

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