jueves, 18 de junio de 2015

- Oskin: El destructor de los King-Tigers alemanes -



Hoy hablamos de una de las acciones más notorias de la guerra blindada soviética durante la 2ª Guerra Mundial en la que un solo tanque soviético puso fuera de juego a tres tanques Tiger II "Königstiger" en solitario.

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El primer batallón pesado alemán Pz VIB se movilizó en agosto al frente del Vístula. En esta ocasión dicha unidad llegaba al campo de batalla con los nuevos y flamantes Tiger II. El Tiger II  (Panzerkampfwagen Tiger Ausf. B) también era conocido como Königstiger, el Rey Tigre. Con un peso aproximado de 77 toneladas, un tamaño de casi 7 metros de largo, un blindaje frontal de 180 milímetros y equipado con un poderoso cañón 8.8 cm KwK 43 L/71 que podía destruir a cualquier tanque soviético de un solo tiro lo convertía en el tanque más grande y mortífero que podía existir sobre el campo de batalla en ese momento.

Es por eso que los alemanes utilizarán a la poderosa unidad 501 SpzAbt para realizar un contraataque contra la cabeza de puente de Sandomierz, en la orilla occidental del Vístula. La mañana del día 11 de agosto, el poderoso batallón llegaba por tren a la ciudad de Kielce, a 50 kilómetros del frente.
Llegaron dos compañías con 20 Tiger II y otras dos compañías con un total de 20 tanques Panzer IV Ausf. H, el modelo de Panzer IV más moderno construido hasta ese momento. Justo detrás de ellos, otras dos compañías compuestas por otros 20 Tiger II aún no habían llegado  debido a que los Tiger II se habían averiado y estaban siendo reparados lo más deprisa posible. En lugar de esperar a las unidades rezagadas la unidad recibió la orden de atacar inmediatamente el sector, por lo que a última hora de la tarde el motor de los tanques se puso en marcha.

El Comandante de la unidad, el mayor Von Legat, gritó enfervorecido a sus hombres, convencido de una rápida y clara victoria debido a sus impresionantes tanques:

«¡Soldados! ¡tenemos el blindado perfecto! ¡no será un combate sino una cacería de ivanes!»

La unidad alemana se comenzó a mover como una sola acompañada por varias compañías de soldados alemanes, rumbo a los primeros pueblos en manos enemigas: Ogledow y Szydlow. El lugar estaba defendido por el 6º Cuerpo Acorazado de la Guardia en Szydlow principalmente. La unidad estaba compuesta por tres compañías de T-34 (de los cuales 15 de ellos eran T-34-85), y compañía de tanques IS-2 y un puñado de ISU-122). El primer tanque que sería movilizado sería el T-34-85 de Oskin. Se le ordenó que realizará un rápido reconocimiento a la cercana ciudad de Ogledow, pero acompañado por un pequeño pelotón de soldados especializados en la destrucción de tanques (Tankodesantniki), que se acomodaron como pudieron en la parte trasera del T-34-85 comandando por Oskin.

Los alemanes comenzaron a bombardear las posiciones soviéticas tras el pertinente reconocimiento aéreo. Los soldados soviéticos y los tanquistas comenzaron a inquietarse, pues sabían perfectamente que la terrible cortina de fuego de la artillería era la señal de que se dirigían tanques alemanes. La “calma” que precedía a la “tormenta”, una calma de fuego y explosiones. Cuando la artillería alemana quedó completamente silenciada las fuerzas soviéticas comenzaron a prepararse para el combate después de perder a algunas unidades.

Con las primeras luces del alba del día 12 de agosto de 1944, la tranquilidad y silencio de Ogledow se vieron perturbados por ruidos metálicos que se aproximaban a la ciudad. Eran fuertes sonidos de metal rechinando sobre el suelo. La tierra temblaba.  Los alemanes tenían intención de flanquear el principal núcleo de las fuerzas soviéticas de Szydlow. De los 20 Tiger II que iniciaron la marcha a través del extenso valle que se dirigía a Ogledow solamente llegarían 8, dado que los otros 12 quedaron atrás a causa de problemas mecánicos.  En el pueblo solamente había una pequeña patrulla soviética compuesta por el T-34-85 de Oskin y el pequeño pelotón de soldados que le servía de apoyo. Obviamente, las fuerzas enemigas fueron fácilmente avistadas por los soviéticos, pero Oskin, en lugar de retirarse se preparó para el combate.

Las fuerzas alemanas (8 Tiger II y tres compañías de soldados panzergrenadier) estaban a las afueras de la ciudad, por lo que Oskin tuvo bastante poco tiempo para actuar. Camufló su tanque en un maizal cercano con la ayuda de los soldados soviéticos que cubrieron el T-34 con vegetación,  y se apresuraron a tomar posiciones defensivas en torno al T-34-85.

Mientras tanto los alemanes prepararon una patrulla que se puso en marcha rumbo a la ciudad. Hay que decir que los alemanes cometieron un grave error de estrategia, dado que en lugar de enviar a los soldados en primer lugar, la avanzadilla enemiga se compuso de tres tanques Tiger II.

A través de los prismáticos Oskin identificó erróneamente a los tanques que se aproximaban como Panther V, dado que nunca había visto un Tiger II y las similitudes entre ambos tanques son evidentes, más si los observas a grandes distancias. Los tres gigantes entraron en el pueblo sin encontrar resistencia. Cuando los alemanes entraron en el pueblo, Oskin volvió a echar mano de sus prismáticos y observó con más detenimiento a los tres gigantes que se movían entre las calles de la ciudad como si fuera un desfile militar, uno detrás de otro. Por fin entendió que no eran Panther V, sino una nueva clase de tanque súper pesado que jamás había visto con anterioridad.

El paseo triunfal en fila india de los alemanes continuó durante 2 minutos más. Nuevo error táctico. Los Tiger II no habían utilizado la formación en abanico, estrategia básica si dos o más tanques penetraban en una ciudad con posible resistencia enemiga. Perfecto. Era lo que Oskin necesitaba. El primer Tiger II pasó frente a su posición a menos de 200 metros de distancia, oportunidad que Oskin no podía desaprovechar. Ordenó abrir fuego contra el segundo tanque.

El pesado proyectil del T-34-85 salió disparado e impactó en el lateral de la torre. El impacto fue brutal, dado que penetró el blindaje matando al instante a la tripulación, pero aun así… ¡el tanque seguía en marcha! En ese momento Oskin ordenó disparar de nuevo contra su primer objetivo, pues desconocían que ya estaba fuera de combate. El tanque recibió otros 3 impactos antes de empezar a arder.

En ese momento, un Tiger II se detuvo y giró su torreta para apuntar, pero debido al humo de los disparos, el polvo levantado por los Tiger en movimiento y el negro humo que desprendía el tanque envuelto en llamas era imposible localizar al enemigo ante tal escasa visibilidad. Este momento de incertidumbre fue aprovechado por Oskin que abrió fuego de nuevo, esta vez contra el  primer Tiger que tenían de frente.

Un disparo al frontal del tanque, y el disparo rebotó. Sin tiempo para pensar, el cargador volvió a introducir una nueva bala y Oskin gritó de nuevo: <¡Fuego!>. Un segundo impacto en el frontal del Tiger y el majestuoso blindaje frontal de 180 milímetros hacia acto de presencia en ese momento, y de nuevo, la bala rebotó. Oskin tratando de mantener la calma, ordenó un tercer disparo: <¡Fuego!>.  
El artillero no podía fallar dado que el tanque alemán seguía inmóvil a menos de 200 metros. Nuevo impacto en el frontal del Tiger II, y un nuevo rebote.  <¡Apunta a la torreta, a la torreta!>.

Sin tiempo para pensar, el artillero reaccionó mecánicamente en el mismo momento en el que el cargador había introducido un nuevo proyectil en el cañón. La bala salió disparada e impactó en la torre del Tiger, consiguiendo penetrar su anillo, impactando en la Santabárbara de la torreta. El Tiger estalló en ese momento por los aires y el tercer Tiger intacto sin saber muy bien que sucede decidió retirarse.

 En ese momento el T-34-85 de Oskin vuelve a disparar. El impacto se abrió camino a través del blindaje trasero del Tiger II dañando críticamente el motor. El tanque dejó de moverse y el impacto mató a uno de los tripulantes. Los soldados soviéticos gritaron de alegría a la vez que surgían de entre el maizal para correr hacia los Tiger II en  busca de prisioneros. Los únicos supervivientes fueron 4 miembros del tercer tanque que pudieron salir del tanque en llamas que fueron capturados por los soldados soviéticos sin muchas dificultades.

Mientras tanto, en las afueras del pueblo, el mayor Von Legat decidió esperar refuerzos a raíz de que la avanzadilla de los tres Tiger II no regresó. Desde su posición se pudieron oír los disparos y explosiones por lo que Von Legat supuso erróneamente que el pueblo estaba fuertemente defendido.  En las dos horas siguientes varios de los Tiger II que se quedaron atrás consiguieron enlazar con la unidad de Von Legat.

Nada más recibir refuerzos los alemanes pusieron rumbo a Szydlow, quizás pensando que las fuerzas soviéticas se habían dividido y que controlaban ambas posiciones. Por supuesto los soviéticos se prepararían para recibir a los alemanes como se merecían, más teniendo en cuenta que allí estaba el grueso de su fuerza acorazada en la zona.

 El día acababa finalmente en aquella remota región rusa, y los alemanes se retiraron a lamer sus heridas. Atrás dejaban 14 tanques destruidos, algunos en buen estado que serían enviados a la retaguardia para ser estudiados minuciosamente.  3 de los tanques capturados fueron destruidos gracias a Oskin.  Como anécdota cabe destacar el informe de la unidad alemana envuelta en la lucha de Ogledow. El informe oficial de los alemanes indicó que el fracaso de la operación se debió a:

«[...] la presencia de masivas defensas de antiblindados 
enemigas, además de abundante artillería pesada.»

Es decir, que el T-34-85, sus cinco tripulantes y un puñado de soldados fueron para los alemanes “masivas defensas”. ¿Qué sería de Oskin tras aquella hazaña?  Por decreto del Soviet Supremo de la Unión Soviética, el Teniente de la Guardia Alexander Petrovich Oskin era nombrado Héroe de la Unión Soviética  y era condecorado con la Orden de Lenin y con la Estrella de Oro. 

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